Hoy en día tenemos una imagen errónea de las sirenas. A nosotros siempre se nos presentaron como seres mitad mujer mitad pez. He aquí el origen de éstas:
Las Sirenas son genios marinos, mitad mujer, mitad ave. Se mencionan por primera vez en la Odisea; en este poema figuran dos. Los mitógrafos saben tradicionalmente que son músicas notables.
Según la leyenda más antigua, las sirenas habitaban una isla del Mediterráneo y con su música atraían a los navegantes que pasaban por sus parajes. Los barcos se acercaban entonces peligrosamente a la costa rocosa de la isla y zozobraban, y las sirenas devoraban a los imprudentes. Se cuenta que los Argonautas pasaron cerca de las sirenas, pero Orfeo cantó tan melodiosamente
mientras el Argo estuvo al alcance de su música, que los héroes no sintieron la tentación de abordar, excepto Butes, que se arrojó al mar para ir a su encuentro, pero fue salvado por Afrodita. Al pasar por los mismos parajes, Ulises, prudente y curioso a la vez, mandó a sus marineros que se tapasen los oídos con cera, y él se hizo amarrar al mástil, con orden de que nadie lo desatase por insistentes que fueran sus ruegos. Al obrar de este modo seguía los consejos de Circe, que le había revelado el peligro a que se exponía. Cuando empezó a oír la voz de las sirenas, Ulises sintió un invencible deseo de ir hacia ellas, pero sus compañeros se lo impidieron. Se dice que las sirenas, despechadas por su fracaso, se precipitaron al mar y perecieron ahogadas.
Las Sirenas son genios marinos, mitad mujer, mitad ave. Se mencionan por primera vez en la Odisea; en este poema figuran dos. Los mitógrafos saben tradicionalmente que son músicas notables.
Según la leyenda más antigua, las sirenas habitaban una isla del Mediterráneo y con su música atraían a los navegantes que pasaban por sus parajes. Los barcos se acercaban entonces peligrosamente a la costa rocosa de la isla y zozobraban, y las sirenas devoraban a los imprudentes. Se cuenta que los Argonautas pasaron cerca de las sirenas, pero Orfeo cantó tan melodiosamente
mientras el Argo estuvo al alcance de su música, que los héroes no sintieron la tentación de abordar, excepto Butes, que se arrojó al mar para ir a su encuentro, pero fue salvado por Afrodita. Al pasar por los mismos parajes, Ulises, prudente y curioso a la vez, mandó a sus marineros que se tapasen los oídos con cera, y él se hizo amarrar al mástil, con orden de que nadie lo desatase por insistentes que fueran sus ruegos. Al obrar de este modo seguía los consejos de Circe, que le había revelado el peligro a que se exponía. Cuando empezó a oír la voz de las sirenas, Ulises sintió un invencible deseo de ir hacia ellas, pero sus compañeros se lo impidieron. Se dice que las sirenas, despechadas por su fracaso, se precipitaron al mar y perecieron ahogadas.
Este mito lo encontramos reflejado de alguna manera en numerosas películas. Las más recientes son Ice Age: Continental Drift y Piratas del Caribe: En mareas misteriosas. En la primera se muestran como monstruos marinos que, para atraer la atención de sus presas, toman la apariencia de los seres queridos de éstos. En la segunda son mujeres de rostro bellísimo, mitad humanas, mitad pez, que atraen a los piratas con sus cantos encantadores.
También mi compañero hizo un post en el que trataba este mito entre muchos otros.
